Apostolado de la oración • En comunión con el Papa
Unámonos espiritualmente a la oración de toda la Iglesia.
Por una alimentación para todos: Oremos para que cada uno, desde los grandes productores hasta los pequeños consumidores, se comprometa para evitar el desperdicio de alimentos y que todos tengan acceso a una alimentación de calidad.
Señor Jesús,
Pan vivo bajado del cielo,
Tú que alimentaste a las multitudes
y quisiste quedarte entre nosotros
como alimento de vida eterna,
mira con amor a nuestro mundo,
donde todavía muchos hermanos
padecen hambre, necesidad y abandono.
Te pedimos por quienes producen los alimentos,
por los campesinos, trabajadores, comerciantes
y por todas las personas que, con esfuerzo diario,
hacen posible el pan de cada día.
Bendice sus manos y su trabajo.
Ayúdanos también a nosotros
a reconocer el valor de cada alimento recibido,
a evitar el desperdicio,
a vivir con mayor sencillez y gratitud,
y a compartir generosamente
con quienes más necesitan.
Padre bueno,
que ninguna mesa permanezca vacía
por causa de la indiferencia, el egoísmo o la injusticia.
Haznos más conscientes de que los bienes de la tierra
son un don destinado para todos.
Espíritu Santo,
despierta en nuestras comunidades
un corazón solidario y compasivo,
capaz de mirar al hermano necesitado
no como un extraño,
sino como miembro de una misma familia humana.
Que María, Madre de la Providencia,
nos enseñe a confiar en Dios,
a compartir con alegría
y a cuidar con amor los dones recibidos. Amén.