A un clic de distancia
Publicado el 30 Sep 2025 por Pastorales Diocesanas (Comisiones y Dimensiones)
Mis queridos cyber lectores: Fijense que muchos de mis ancestros hace tiempo tuvieron la tarea de llevar cartas ¡muy muy lejos!, incluso al "otro lado del charco", lo que significaba muchas semanas de vuelo, de vientos huracanados y gran desgaste de plumas.
Hoy, ustedes tienen un super invento a la mano, el internet: ¡que hace posible la comunicación a un clic de distancia! Es como si las distancias del mundo se hubieran encogido al tamaño de una pantalla, la que puede ser tan pequeña como la carátula de un reloj. Dense cuenta: no hay viento en contra, no hay gaviotas malhumoradas que te "vuelen" la misiva y lo mejor de todo, tu mensaje de cariño o de apoyo o solidaridad llega al instante. Ese es el verdadero valor: la cercanía sin kilómetros de por medio.
Es importante que no olvidemos que esta nueva rapidez para charlar a distancia no debe ser solo para enviar memes o planificar la cena, o contar el último chisme de la semana. El verdadero desafío es darle sabor a nuestro mensaje. El punto es ¿qué sabor? Si eres gente de fe, tienes la oportunidad de sazonar cada chat con el sabor del Evangelio —una pizca de esperanza, una cucharada de caridad, un chorrito de entusiasmo. Y si no crees, puedes y debes impregnar tu conversación con el puro sabor de la humanidad —sembrar paz, alegría y respeto. Un breve mensaje de texto puede ser la tierra fértil donde germine la amistad o la fraternidad. No dejemos que nuestros clics sean vacíos; hagamos que cada mensaje, corto o largo, sea un vehículo para mejorar los pensamientos y los sentimientos de quienes los reciben. ¡El medio es moderno, pero el corazón humanizador del mensaje debe ser eterno!
Queridos fratelos, si quieren saber cómo darle a sus clicks el auténtico sabor del Evangelio, tomemos como modelo a Carlo Acutis, quien fue un joven de su tiempo, que no le tuvo miedo a la tecnología; al contrario, ¡la abrazó! Carlo comprendió que Internet no es solo un lugar de entretenimiento, sino un inmenso podio digital, una autopista de información donde la fe y la caridad también deben viajar. Él usó su talento informático no para volverse un famoso influencer, sino para hacer famosa la presencia de Jesús. Él demostró que una computadora puede ser una herramientas para humanizar y santificar al mundo. Carlo Acutis enseñó que el mensaje de amor nunca pasa de moda, solo cambia de medio. Si él pudo, ¡nosotros también podemos!
PD: ¡Reciban cyber abrazos y cyber bendiciones!
Atentamente el tío Pío