La Vicaria San Juan XXIII peregrina a la Catedral
Publicado el 11 Oct 2025 por Diócesis de Nezahualcóyotl (Comunicaciones)
Nezahualcóyotl, Méx., 10 de octubre de 2025.
Con alegría y espíritu de fe, la Vicaria San Juan XXIII celebró este viernes 10 de octubre su fiesta patronal con una peregrinación jubilar hacia la Catedral Jesús Señor de la Misericordia, donde los fieles pudieron ganar la indulgencia plenaria en el marco del Año Jubilar Diocesano.
Aunque la memoria litúrgica de San Juan XXIII se celebra el sábado 11 de octubre, por motivos pastorales —especialmente para facilitar la participación de los sacerdotes—, la fiesta se adelantó un día.
La Vicaria San Juan XXIII, integrada por los decanatos San José y San José Sánchez del Río, se congregó en punto de las 4:00 p.m. en la calle San Esteban esquina con la avenida Pantitlán. Desde allí, más de 500 fieles emprendieron su caminar con gozo, acompañados por la Cruz Jubilar de la Catedral Jesús, Señor de la Misericordia, una reliquia de segundo grado de San Juan XXIII —un fragmento de una de sus sotanas— y los estandartes de las parroquias participantes.
Durante el trayecto, una ligera lluvia bendijo a los peregrinos, quienes, lejos de desanimarse, continuaron su camino entre cantos, porras y el rezo del Santo Rosario, guiado por las Religiosas Hijas de la Cruz y un grupo de religiosos franciscanos.
Encabezaron la peregrinación Mons. Héctor Luis Morales Sánchez, Obispo de Nezahualcóyotl, junto con los sacerdotes de las doce parroquias que conforman la vicaría.
La Santa Misa se celebró a las 6:00 p.m. en la Catedral, presidida por Mons. Héctor Luis, y concelebrada por los sacerdotes de la vicaría. En su homilía, el obispo invitó a leer con fe los signos del camino, comparando la lluvia con las dificultades de la vida:
“Podríamos habernos quejado como el pueblo de Israel —dijo Mons. Héctor Luis—, pero el pueblo creyente siguió adelante. Así también en la peregrinación de la vida hay tormentas y días nublados, pero la esperanza nos lleva hasta el momento culminante, cuando la luz vuelve a brillar y todo se seca.”
Asimismo, recordó la importancia de caminar juntos como Iglesia, recordando que:
“Si caminamos solos, podemos llegar más rápido; pero si caminamos juntos, podemos llegar más lejos. Lo importante es no caminar nunca sin compañía.”
Al concluir la celebración, Mons. Héctor Luis impartió la bendición final y pidió que fuera llevada especialmente a quienes no pudieron asistir, por motivos personales, familiares o laborales. Finalmente, exhortó a los fieles a asistir a la Santa Misa no solo con intenciones personales, sino llevando siempre en el corazón las intenciones de toda la familia.
El ambiente festivo y orante de esta jornada fue reflejo del espíritu del santo patrono de la vicaría, San Juan XXIII, el “Papa bueno”, quien enseñó a la Iglesia a abrir las ventanas para que entrara aire nuevo del Espíritu. Así también, los fieles de esta vicaría siguen abriendo su corazón a la acción renovadora de Dios, caminando unidos hacia el Jubileo de la Esperanza.