Inicio - Acontecer Diocesano
✦ Diócesis de Nezahualcóyotl ✦

En la Col. Las Antenas, se vivió un profundo Novenario Guadalupano inspirado en el Nican Mopohua

Publicado el 11 Dec 2025 por Diócesis de Nezahualcóyotl (Comunicaciones)

Con espíritu misionero y gran participación de las familias, la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, Col. Las Antenas, dirigida por su párroco Pbro. Julio César Ponce García, llevó a cabo un profundo Novenario Guadalupano por las calles de la comunidad, como preparación espiritual para celebrar su Fiesta Patronal.

 

La dinámica —catequesis breves inspiradas en el Nican Mopohua, rezo del Santo Rosario y la bendición de los hogares— permitió que cada sector parroquial viviera un auténtico encuentro con la Virgen Morena en medio de la vida cotidiana.

 

El objetivo fue doble: preparar el corazón para la fiesta y dejar que el mensaje guadalupano ilumine la realidad actual de México, marcada por violencia, polarización social, injusticia y pérdida de valores.

“En nuestras calles heridas, María vuelve a decirnos: ¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?”, recordaba una de las catequesis, invitando a renovar la fe y la esperanza.

 

Un camino espiritual de nueve días: redescubriendo el mensaje del Tepeyac

Cada día del novenario propuso un tema y un objetivo concreto:

  1. Día 1 – “Dios mira a los pequeños”
    Redescubrir la dignidad de los sencillos y la predilección de Dios por ellos.

  2.  
  3. Día 2 – “¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?”
    Confiar en la ternura de María en medio de la violencia e incertidumbre.

  4.  
  5. Día 3 – “¿Qué es lo que más temes?”
    Enfrentar los miedos personales y sociales desde la fe.

  6.  
  7. Día 4 – “Quiero un templo donde mostrar mi amor”
    Reconocer que el hogar es una “casita sagrada” donde Dios quiere habitar.

  8.  
  9. Día 5 – “El mensajero del cielo”
    Asumir la misión de anunciar con la vida el Evangelio, como Juan Diego.

  10.  
  11. Día 6 – “El signo de las flores”
    Identificar los signos de Dios en la vida cotidiana, aun en tiempos difíciles.

  12.  
  13. Día 7 – “El milagro de la tilma”
    Aprender de María a sanar las divisiones familiares y sociales.

  14.  
  15. Día 8 – “El rostro moreno de la Madre”
    Valorar la identidad mestiza y reconciliarnos con nuestra historia.

  16.  
  17. Día 9 – “Ella está con nosotros”
    Fortalecer la certeza de que la Virgen acompaña hoy al pueblo de México.

 

El recorrido de la novena tocó las puertas de los hogares y, con ellas, tocó también los corazones de las familias, que salieron con fe para recibir la bendición del Señor.

 

Una celebración especial por los comerciantes de la colonia

Como parte de la preparación guadalupana, se celebró también una Santa Misa dedicada a los comerciantes de la colonia, poniendo en el altar su trabajo, sus negocios y las intenciones de cada familia que sostiene la economía local.

Al finalizar, el Pbro. Julio César Ponce García recorrió la calle Hacienda de la Noria, impartiendo la bendición de los locales y negocios, pidiendo a Dios que acompañe su esfuerzo diario y que Santa María de Guadalupe cubra con su manto cada emprendimiento.

 

Fue un gesto profundamente valorado por la comunidad trabajadora, que vive su fe en medio de los retos propios de su labor cotidiana.

 

Un mensaje para México: esperanza que florece

Las catequesis abordaron de manera directa la situación actual del país:
la violencia desmedida, el odio disfrazado de política, el miedo cotidiano, la fragilidad del tejido social, la manipulación de la verdad y la pérdida de valores. Frente a todo esto, el Acontecimiento Guadalupano se presentó como antídoto espiritual y cultural.

 

“Todavía pueden florecer las rosas —se afirmaba—; Dios sigue actuando a través de quienes no se cansan de amar”.

Cada madre que educa, cada joven honesto, cada trabajador fiel, cada vecino solidario… todos ellos son signos vivos del amor de Dios y semillas de esperanza para México.

 

María camina con su pueblo

El novenario dejó en la comunidad una huella de unidad y renovación interior.
Como enseña el Papa Francisco, “la fe es una luz que no se apaga, incluso en la noche del mundo”.

Y así, al caminar juntos por las calles, rezar el Rosario y bendecir los hogares, la parroquia experimentó que María sigue visitando a su pueblo como en 1531: para consolar, para unir, para fortalecer y para conducir hacia Cristo.

 

Con el corazón preparado, la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe se dispone ahora a celebrar su Fiesta Patronal 2025, con alegría, fe y la certeza de que la Virgen del Tepeyac permanece con nosotros.

Compartir esta nota en redes sociales: Volver al inicio