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Congreso Eucarístico Diocesano 2026 2da. parte

Por: Pastorales Diocesanas •
Congreso Eucarístico Diocesano 2026 2da. parte

No esperar hasta 2029 para celebrar

Uno de los llamados más significativos que dejó este Congreso fue mirar hacia el camino que conduce a los 50 años de nuestra Diócesis.

Mons. Héctor Luis recordó que no debemos esperar hasta 2029 para celebrar. Si Dios nos ha permitido caminar juntos durante estos años, cada día es ya una oportunidad para agradecer.

Nuestra Diócesis tiene una historia que reconocer, una historia que apreciar y una historia que seguir construyendo.

Por eso, llegar a los 50 años no significa simplemente contar el paso del tiempo. Significa reconocer todo lo que Dios ha realizado, agradecer a quienes han entregado su vida al servicio de la Iglesia, valorar nuestras comunidades y mirar hacia adelante con esperanza.

Ya desde ahora estamos celebrando.

Celebramos cuando una comunidad se reúne para orar.
Celebramos cuando un joven descubre su vocación.
Celebramos cuando una familia vuelve a acercarse a la Iglesia.
Celebramos cuando un sacerdote acompaña a su comunidad.
Celebramos cuando un servidor entrega su tiempo.
Celebramos cuando alguien se acerca nuevamente al Santísimo.
Celebramos cuando somos capaces de caminar juntos.

La Diócesis de Neza se reconoce y se aprecia

El lema de este año, “La Diócesis de Neza se reconoce y se aprecia”, encontró en este Congreso un espacio privilegiado para hacerse vida.

Reconocernos significa mirar con gratitud lo que somos: nuestras parroquias, comunidades, movimientos, asociaciones, grupos apostólicos, sacerdotes, religiosas, religiosos, jóvenes, familias, niños, adultos y tantos hombres y mujeres que, muchas veces de manera silenciosa, entregan sus dones al servicio de Dios y de los hermanos.

Apreciarnos significa valorar que cada uno tiene un lugar y una misión.

No todos hacemos lo mismo. No todos tenemos el mismo servicio. No todos caminamos de la misma manera. Pero todos somos parte de esta Iglesia particular.

El Congreso nos permitió mirar esa riqueza reunida alrededor de una misma mesa: la mesa de la Eucaristía.

Y desde ahí podemos comprender que nuestra diversidad no nos aleja, sino que puede convertirse en una riqueza cuando todos ponemos nuestros dones al servicio de la misma misión.

“Vamos” hacia Jesús

La invitación que queda después de este Congreso es sencilla: vamos.

Vamos hacia Jesús.
Vamos al encuentro con Él.
Vamos juntos como comunidad.
Vamos con nuestras familias.
Vamos con quienes están cerca.
Vamos también con quienes se sienten lejos.

Que nadie tenga que caminar solo.

Que quienes ya han encontrado en la Eucaristía una fuente de vida puedan convertirse en testigos que inviten a otros a acercarse.

Que nuestras parroquias sean lugares donde Jesús Eucaristía sea amado, visitado y adorado.

Que nuestras comunidades puedan decir con sus propias acciones que Cristo está vivo y permanece en medio de nosotros.

Como recordó nuestro Obispo, Jesús está presente y nos acompaña. Su promesa sigue viva: Él permanece con nosotros todos los días.

Una Iglesia que camina hacia adelante

El Congreso Eucarístico Diocesano 2026 no termina simplemente con una celebración.

Nos deja una tarea: vivir aquello que hemos celebrado.

Nos invita a regresar a nuestras parroquias con un corazón agradecido, a acercarnos más al Santísimo Sacramento, a fortalecer nuestras comunidades y a reconocer que cada uno tiene algo que aportar.

Nos invita también a mirar hacia 2029 con esperanza, pero sin olvidar que el camino hacia los 50 años se construye desde hoy.

Porque cada día cuenta.
Cada oración cuenta.
Cada servicio cuenta.
Cada comunidad cuenta.
Cada persona cuenta.

Y cuando todos ponemos nuestra vida delante del Señor, descubrimos que Él puede hacer mucho más de lo que nosotros podríamos realizar por nuestras propias fuerzas.

Por eso, como Iglesia de Nezahualcóyotl, seguimos caminando.

Con la mirada en el cielo, pero con los pies en el camino.

Reconociendo nuestra historia.
Apreciando nuestra vida diocesana.
Agradeciendo el presente.
Preparando con esperanza el futuro.

Y siempre alrededor de Jesús Eucaristía.

La Diócesis de Neza se reconoce y se aprecia.

La Eucaristía nos reúne.
La Eucaristía nos transforma.
La Eucaristía nos envía.

¡Eucaristía viva, es nuestra misión!

 

 

 
 

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