“Si ya tienes la inquietud… ¡atrévete!”
Publicado el 18 Jul 2025 por Diócesis de Nezahualcóyotl (Comunicaciones)
Entrevista con el P. Erik Armando Vázquez Rivera sobre el Preseminario 2025
Cada año, adolescentes y jóvenes de la Diócesis de Nezahualcóyotl se dan la oportunidad de vivir una semana distinta: el Preseminario. No se trata de un retiro cualquiera, ni de un compromiso definitivo, sino de una experiencia concreta para discernir la vocación, convivir con otros jóvenes, orar y conocer de cerca la vida en el Seminario.
Para conocer más, entrevistamos al P. Erik Armando Vázquez Rivera, vicerrector del Curso Introductorio y encargado de la Pastoral Vocacional. Estas son sus respuestas:
¿Qué es el Preseminario y para quién está pensado?
Es una semana para que adolescentes y jóvenes vivan de cerca la experiencia del Seminario. Como quien quiere estudiar medicina y va a un hospital, así un joven que siente “la espinita” por el sacerdocio puede conocer desde dentro cómo se vive esta vocación. Está pensado para quienes ya sienten cierta inquietud, pero también han venido jóvenes que no tenían nada claro… ¡y han salido conmovidos!
¿Por qué es importante darse este tiempo de discernimiento?
Vivimos en un mundo donde todo parece dar igual. El Preseminario te da un momento para preguntarte con Dios: ¿quién soy?, ¿para qué estoy aquí?, ¿qué quiere Dios de mí? No es tiempo perdido: es el mejor regalo que uno puede darse.
¿Qué se vive durante esos días?
Cada día tiene una temática. Hay momentos de oración, deporte, catequesis, convivencia, salidas a parroquias o escuelas, y sobre todo, encuentro con Cristo en la Eucaristía. Todo está pensado para que el joven pueda mirar dentro de sí y preguntarle al Señor a qué lo llama.
¿Qué se necesita para participar?
Tres cosas:
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Ser varón entre 15 y 25 años, con secundaria o preparatoria terminada o en curso.
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Disposición interior: que realmente quiera vivirlo, no solo venga obligado.
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Llevar lo básico: Biblia, carta del párroco, ropa cómoda, artículos de aseo y sleeping.
¿Y si tengo miedo o no me siento digno?
El miedo es normal… incluso Moisés tuvo miedo. Pero no le demos la última palabra al miedo, sino a Dios. Nadie es digno: Dios no llama a los perfectos, Dios capacita a los que llama. Lo importante es confiar y dejarse sorprender.
¿Qué frutos han visto en los jóvenes que lo han vivido?
Muchos entran al seminario con lazos ya formados y un corazón más abierto. Otros no entran, pero salen transformados: con más orden, conciencia y experiencia espiritual. Todos se llevan algo profundo: Dios me ama y quiere algo de mí.
¿Obliga a quedarse en el seminario?
¡Por supuesto que no! Es solo una experiencia. Nadie es forzado a nada. Incluso si un joven o su familia decide que no es su momento, se respeta totalmente. Pero lo importante es vivirlo para discernir con claridad.
¿Vale la pena ir aunque no esté seguro de tener vocación?
Claro. Nadie llega con certeza absoluta. De hecho, los que dicen “yo sí voy a ser sacerdote” muchas veces no lo son. Si ya hay una inquietud, ¡no te quedes con el “¿y si hubiera…?”! Hay que hacer la experiencia para saber.
¿Qué papel juega la oración en el preseminario?
Fundamental. No se trata de estar de rodillas todo el día, sino de levantar el corazón a Dios: en la Eucaristía, en el silencio, en la vida cotidiana. La vocación no se inventa, se descubre. Y eso solo se logra en diálogo con Dios.
¿Qué mensaje daría a los papás?
Denle la oportunidad a su hijo. Un hijo no es una posesión, es un don. Así como soñamos que sean médicos o ingenieros, ¿por qué no soñar también que pueda ser sacerdote? El mundo lo necesita. Y si Dios lo llama, también será una bendición para la familia.
✨ ¡Vive el Preseminario 2025!
📍 Lugar: Seminario San José, Ixtapaluca
📅 Fechas: Lunes 21 de julio (entrada 10:00 a.m.) a sábado 26 de julio (salida 6:30 p.m.)
💰 Donativo: $500 pesos
Lleva contigo:
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Biblia
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Carta del párroco
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Ropa de diario y deporte
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Artículos de aseo personal
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Sleeping o cobija
📲 Únete al grupo de WhatsApp escribiendo al: 55 7464 2277
¿Y tú… aceptas seguirlo?
“El Señor te llama por tu nombre” (cf. Is 43,1)