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Venite ad me: la Iglesia, llamada a encender de nuevo la llama de la fe

Por: Diócesis de Nezahualcóyotl •
Venite ad me: la Iglesia, llamada a encender de nuevo la llama de la fe

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publica unas Consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época, con el kerygma como corazón del anuncio

Nezahualcóyotl, Méx., 22 de octubre de 2026.- «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11,28). Con estas palabras de Jesús abre Venite ad me, el documento que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe dio a conocer hoy, memoria litúrgica de san Juan Pablo II. Firmado por el Card. Víctor Manuel Fernández, Prefecto, y por Mons. Armando Matteo, Secretario para la Sección Doctrinal, el texto fue aprobado por el Papa León XIV el pasado 21 de agosto.

Un encargo de dos Papas

El documento nace de una petición del Papa Francisco en los últimos momentos de su vida, renovada después por León XIV. Para elaborarlo, el Dicasterio escuchó a numerosas Conferencias Episcopales de todo el mundo, que compartieron sus preocupaciones y también testimonios de personas que han descubierto o redescubierto a Cristo.

No se trata de una nota doctrinal, sino de unas Consideraciones: un texto pensado para estimular la reflexión y el compromiso pastoral de toda la Iglesia, con un estilo más cercano y narrativo.

Volver a lo esencial

El punto de partida es una constatación honesta: en muchos lugares, la fe ya no pasa «de manera automática» de padres a hijos. Ante este «cambio de época», el documento no se queda en el lamento, sino que propone volver al centro, haciendo suyas las palabras de León XIV: «En una época de gran fragmentación, es necesario volver a los fundamentos de nuestra fe, al kerygma».

Ese primer anuncio, recuerda el texto citando a Evangelii gaudium, se resume así: «Jesucristo te ama, dio su vida para salvarte, y ahora está vivo a tu lado cada día».

La familia, la comunidad y la piedad popular

Venite ad me subraya que la familia sigue siendo el primer lugar donde se aprende a creer. Retoma la imagen del Papa Francisco: la fe se transmite «en dialecto», en el lenguaje cotidiano del amor de papá, mamá y los abuelos.

Junto a ella, destaca el papel de una comunidad acogedora, de la liturgia celebrada con belleza, del testimonio de la caridad y de la piedad popular, a la que reconoce como «un medio importante de transmisión de la fe». Para un pueblo como el nuestro, profundamente mariano y peregrino, esta afirmación resuena con especial fuerza.

El documento concluye con ocho testimonios reales: jóvenes que encontraron a Cristo desde las adicciones, padres que volvieron a la fe gracias a la catequesis de sus hijos, personas que fueron alcanzadas por la belleza de una catedral o la bondad de una comunidad.

Una llama que enciende otra llama

La imagen final es la del cirio pascual en la Vigilia: de una sola llama se encienden, una a una, todas las velas. Así se transmite la fe, dice el texto con Lumen fidei: «por contacto, de persona a persona, como una llama enciende otra llama».

Mientras nuestra Diócesis camina en la Ruta 2031+2033, hacia el Jubileo de la Redención que el propio documento menciona como horizonte, Venite ad me nos deja una pregunta sencilla y exigente: ¿a quién le estoy pasando yo la luz de Cristo?

La invitación es clara: leerlo con calma, meditarlo en familia, comentarlo en los grupos parroquiales y dejar que el Señor nos repita su promesa: «Venid a mí».

Consulta el documento completo en: https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_ddf_doc_20261022_venite-ad-me_sp.html

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